miércoles 1 de abril de 2009

MicroMachining

Unos chicos miran con dudoso disimulo. Ella lo sabe. Parece no prestar atención, alza la cabeza, mirada al frente. Slow motion, viento en la cara, pelo que sobrevuela. Una mirada fugaz. Ellos que se consuelan. Tienen de qué hablar. Otro día al sol.

Cuando las sirenas escojen, la sal se cristaliza en sus pestañas. Su criterio es sutil. Sus cantos, inaudibles. Las paredes de mis pulmones estan colmadas de sal. Es demasiado tarde, estoy dentro. Sentimiento placentero. Soy embrión de nuevo, a merced de las corrientes. Siempre a merced de las corrientes.

Saludas, te saludan. Yo me río, te beso en la mejilla y recojo tu pelo con un ademán instintivo. Ambos miramos al sur, el sol está alto. Espectante. Nos detenemos. Inspiro. Exhalo el aire cálido. Tu mirada se mantiene alta, a mis ojos, tu cabeza tiende hacia mi. Me abrazas. Te abrazo. Me miras y me dices¨"ayer tuve un sueño". Una sonrisa.

Si el oso panda es de dos colores, yo puedo ser de 100.

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